Por
Marty Watts, Presidente y Consejero Delegado de V-Kool
Considere la siguiente realidad:
- Casi un kilovatio/hora de electricidad entre cinco
consumidos en EE.UU. es usado para enfriar los edificios.
- 18% del consumo de electricidad de los EE.UU. es usado
para el aire acondicionado, la mayoría en grandes edificios comerciales.
- El aire acondicionado contribuye al calentamiento
global, no sólo aumentando el uso de la electricidad generada por el carbón y
el gas natural sino exacerbando el problema emitiendo refrigerantes a la
atmósfera. América del Norte, con tan sólo un 6% de la población mundial, representa
casi un 40% del mercado de refrigerantes del mundo.
- Obviamente, el aire acondicionado no está limitado a
este hemisferio. Según la Universidad Politécnica de Hong Kong, esta ciudad
es una de las más acondicionadas del mundo. Una subida de la temperatura de tan
sólo 1 grado Celsius en un edificio de 40 pisos en esa ciudad ahorraría casi 26.000
dólares anualmente en los costes de energía.
- Aún peor, la mayor parte del aire acondicionado del
mundo se escapa literalmente por la ventana. En los EE.UU., a pesar de las
paredes y techos altamente aislados y de la popularidad del vidrio de baja
emisividad, un 25%-35% de la energía usada en los edificios es despilfarrada
debido al vidrio ineficiente. Luego, no debe sorprendernos el hecho de que el
vidrio de bajo rendimiento sea el responsable de >10% de las emisiones
totales de carbono en los EE.UU. anualmente y sea uno de los principales
contribuyentes al calentamiento global.
A pesar de la relación causal innegable entre el aire
acondicionado, los costes de energía asombrosos y el cambio climático
potencialmente catastrófico, la
América corporativa parece estar dispuesta a pagar el precio.
¿Será por esto que el aire acondicionado es tan respetado, sino amado por los
trabajadores y el público en general de EE.UU.? A pesar de que eso sea lo que a
los defensores del HVAC les gustaría que creyéramos, considere lo siguiente:
- Según la Asociación Internacional
de Administración de Instalaciones, la temperatura de los despachos fue una de
las principales quejas de las oficinas. Pruebas anecdóticas sugieren que la
mayoría de los trabajadores de las oficinas se quejan de que la temperatura es
muy fría y que el aire acondicionado es la causa.
- La
Universidad de Cornell anunció que un 75% de los trabajadores
encuestados manifiestan su descontento con la temperatura o calidad del aire de
sus lugares de trabajo.
- Los locales de venta al detalle no se libran de estas
críticas. En la web varias quejas acusan a las tiendas Starbucks de ser
demasiado frías para ser confortables.
A pesar de que los oficinistas y los empleados de los
bares y sus clientes se quejen desde hace años, sino décadas, de las
temperaturas interiores heladas, los entusiastas del HVAC han afirmado
repetidamente que la productividad mejora a medida que las temperaturas bajan. De
hecho, esa fue la hipótesis adoptada en un estudio reciente de la Universidad de Cornell
sobre el impacto de la temperatura en la productividad de los oficinistas.
No obstante, los autores del estudio descubrieron que
cuando las temperaturas eran de 68 grados Fahrenheit (20 grados Celsius) o
menos, los mecanógrafos tecleaban un 54% del tiempo con un margen de error del
25%. Cuando las temperaturas eran de 77 grados Fahrenheit (25 grados Celsius), los
mismos mecanógrafos tecleaban un 100 por ciento del tiempo con un margen de
error del 10%. Los errores de mecanografía disminuyeron un 44% y el rendimiento
aumentó un 150% cuando las temperaturas de la oficina aumentaron de los 68 a los 77 grados Fahrenheit.
Los trabajadores en una oficina fría no sólo cometen
errores sino que las temperaturas más bajas pueden aumentar el coste de cada
hora de trabajo de los empleados en un 10%, estima Alan Hedge, profesor de diseño
y análisis medioambiental y director del Laboratorio de Factores Humanos y
Ergonomía de Cornell. Los empleadores
ahorrarían cerca de 2 dólares/hora por trabajador con temperaturas más altas en
las oficinas.
Además de trabajadores con frío y menos productivos, el
aire acondicionado puede provocar verdaderos problemas de salud. A pesar de las
alegaciones de que el aire acondicionado mejora la calidad del aire interior,
considere lo siguiente:
- El Instituto Francés de Salud e Investigación Médica
declara que se ha demostrado que los sistemas HVAC en los edificios de oficinas
están asociados a varios efectos negativos en la salud en lo que concerne la
morbosidad y la mortalidad. Se supone que esto pueda ser el resultado de la
operación de los sistemas HVAC no de forma anormal, pero según las
especificaciones.
- Según el Centro de los Resfriados Comunes del Instituto
de Biociencia de la
Universidad de Cardiff en el RU, el propio aire acondicionado
puede contribuir a la infección con virus de resfriados comunes. La página web
del Centro sostiene: El revestimiento de la nariz está cubierto por una capa
fina de moco que protege contra las infecciones. Puesto que el aire
acondicionado extrae la humedad del aire, puede provocar algún secado de la
capa de moco protector en la nariz y predisponer a la infección. El aire frío
también puede ayudar los virus a controlar la nariz, puesto que se reproducen
mejor en una nariz fría.
- Estudios adicionales han demostrado que las personas
expuestas al aire acondicionado son más propensas a los resfriados, gripes y
otras enfermedades que los que no lo están. Esto no resulta sorprendente cuando
en algunas ciudades las diferencias de temperatura en verano entre el interior
y el exterior son de 30 grados o más.
- Según un estudio interno llevado a cabo por la ECOS Corporation,
Sydney, Australia: El aire acondicionado intensivo durante todo el año fue
identificado como teniendo un fuerte impacto negativo en la calidad del
ambiente en las oficinas.
El aire acondicionado aumenta los costes de los patrones,
reduce la productividad de los trabajadores y provoca el descontento de los
ocupantes de las oficinas, cuya salud puede estar en peligro debido a la
exposición al aire acondicionado. El coste en términos de uso de electricidad y
cambio climático fue señalado. Así que, ¿por qué la temperatura de tantas
oficinas y tiendas estadounidenses se parece a la de las cámaras frigoríficas,
más que a ambientes adecuados a la habitación humana?
A pesar de que sólo podamos especular, sin duda el miedo del
Síndrome del Edificio Enfermo (SBS) y posiblemente de las demandas generadas
por los empleados y los inquilinos hace que los propietarios de edificios bajen
las temperaturas no importa el coste. Más HVAC es frecuentemente el acto
reflejo de los administradores de edificios como la solución única que se
adapta a todos los problemas de calidad del aire interior. Esto apesar de los indicios
de que el uso excesivo del HVAC puede ser, en sí mismo, una causa del mismo SBS
tan utilizado para justificar la reducción de la temperatura.
Es importante señalar que según la Agencia Estaounidense
de Protección Medioambiental (EPA), el término "Síndrome del Edificio
Enfermo" es usado para describir situaciones en las que los ocupantes de
los edificios experimentan graves efectos en la salud y en el confort que
parecen estar relacionados con el tiempo pasado en un edificio. El SBS no debe
ser confundido con "enfermedades relacionadas con los edificios"
(BRI), que, explica EPA, se aplica cuando los síntomas de enfermedades
diagnosticables son identificados y pueden ser atribuidos directamente a los
contaminantes atmosféricos exixtentes en los edificios. Debido a estas
definiciones y a los factos señalados, está claro que el SBS puede ser causado
directamente y solamente por los sistemas de aire acondicionado.
Como hemos demostrado, pruebas convincentes sugieren que
el aire acondicionado en las oficinas y en las tiendas estadounidenses es una
tecnología descontrolada cuyos costes superan bastante sus beneficios. Permítanos
ofrecer algunas soluciones alternativas para reducir o eliminar totalmente de
una forma más eficaz el sobrecalentamiento de los edificios.
- El HVAC lidia con el calor después de haber sido
generado en el edificio o transmitido a través del vidrio de las ventanas. Para
los edificios con cantidades significativas de vidrio a través del cual la
energía solar provoca el sobrecalentamiento, las películas de bloqueo del calor
para ventanas pueden impedir el calor de entrar en el edificio y reducir la
necesidad del uso agresivo de los sistemas de aire acondicionado.
- A pesar de que la reducción drástica las temperaturas
interiores en los edificios con problemas de calidad del aire pueda mejorar las
condiciones, la reducción de temperatura no es tan eficaz como la extracción y
sustitución de mobiliario y componentes del edificio que liberan gases, ni como
la eliminación de fuentes de agua y de condensación que crean moho.
- El mantenimiento de la ventilación adecuada en un
edificio para reducir el aire viciado no exige la reducción de la temperatura.
- Que los vendedores del HVAC sostengan que la reacción a
la temperatura es subjetiva o que las quejas de los ocupantes de los edificios
son esencialmente irracionales es ignorar pruebas bien documentadas de que la
inmensa mayoría de las personas estarán confortables en oficinas en las que la
temperatura se mantenga en los 68 grados Fahrenheit (20 grados Celsius) en
invierno y en los 78 grados Fahrenheit (25 grados Celsius) en verano. Los
niveles de humedad deberán estar entre los 30 y los 60%.
Fuente: V-Kool