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Técnicos de almacenamiento
frigorífico optan por soluciones sostenibles con refrigerantes naturales
El almacenamiento
frigorífico es muy importante para los alimentos en su transporte desde el
productor hasta el consumidor. Para asegurar una calidad consistente, es
esencial asegurar una cadena de frío sin interrupciones. De lo contrario, más
del 60 por ciento de todos los alimentos como la carne, la leche y la fruta se
estropearían rápidamente. Enfriar estos productos, lo que también exige
diferentes temperaturas, es un reto para los técnicos del almacenamiento
frigorífico: el método usado necesita ser seguro, y la temperatura de cada sala
de almacenamiento debe ser mantenida en un nível establecido legalmente, con lo
mínimo posible de fluctuaciones. Al mismo tiempo, las presiones económicas les
obligan a minimizar la energía necesaria para suministrar la enorme cantidad de
refrigeración necesaria.
"Los sistemas
de refrigeración que usan refrigerantes naturales tienen una función importante",
dice Thomas Spänich, que es miembro del consejo de administración de eurammon, la
iniciativa europea para los refrigerantes naturales. Gracias a las propiedades
termodinámicas del amoniaco, dióxido de carbono e hidrocarburos, este tipo de
sistema es muy eficiente energéticamente. Los refrigerantes naturales son, así,
no sólo interesantes para los técnicos como una alternativa ecológica. También
ofrecen ventajas económicas y reducen los costes de operación.
Centros de
distribución frigorífica
La cadena de
supermercados británica Asda es una empresa que ha sacado provecho de esto.
Asda utiliza un sistema de cascada a dióxido de carbono y amoniaco en uno de
sus principales centros de distribución en Lutterworth desde 2007. Este es el
último de un conjunto de este tipo de sistemas que Asda ha instalado desde 2002
en sus centros de distribución por el fabricante de sistemas de refrigeración
Star Refrigeration. El objetivo de este programa de modernización a largo plazo
es sustituir todos los sistemas basados en HCFC R22 en uso hasta el día de hoy.
Para enfriar todo el almacén frigorífico, que tiene un volumen de cerca de 270.000 m3, Star
Refrigeration instaló un sistema de refrigeración centralizado que consiste en
dos circuitos de refrigeración conectados por un intercambiador de calor. Este
sistema tiene una carga de 1,6 toneladas de amoniaco más cerca de 8 toneladas
de dióxido de carbono. Tiene un total de producción de refrigeración de 3,2
megavatios y enfria un almacén de comida congelada hasta los -25°C y también várias salas
de enfriamiento rápido con temperaturas de entre 1 y 13°C. Para el almacén
frigorífico, el dióxido de carbono es usado como un fluido de baja temperatura
en un ciclo de compresión de vapor, rechazando su calor, a través del
condensador de dióxido de carbono, al circuito de amoniaco. El dioxido de
carbono es condensado a -5°C
y es entonces puesto en circulación como refrigerante secundario volátil de
alta temperatura, suministrando enfriamiento a un conjunto de grandes salas de
enfriamiento y al sistema de aire acondicionado del edificio. La capacidad de
enfriamiento de la planta de dióxido de carbono de baja fase, que suministra
dióxido de carbono líquido a -31°C
a seis enfriadores de aire en el almacén frigorífico, es de 820 kW. La planta
de refrigerante secundario volátil sirve 20 enfriadores de aire en tres cámaras
frigoríficas y tiene una capacidad de 2.400 kW. El ciruito de dióxido de
carbono de baja fase incorpora dos compresores de tornillo, un tanque de
compensación y un conjunto de bombas, dos condensadores de placa y
revestimiento y un receptor de alta presión. El sistema de refrigeración
también consta de dos sistemas de amoniaco independientes de alta fase, cada
uno con dos compresores de tornillo, un tanque de compensación/evaporador y un
condensador evaporativo. Las funcionalidades especiales del sistema de
refrigeración son el sistema de control informatizado y los detectores de
amoniaco y de dióxido de carbono, diseñados para detectar cualquier fuga en
primer momento.
El distribuidor de
alimentos Trio Invest utiliza un sistema similar en su nuevo centro de
distribución de comida en Domodedovo, Rusia. En el complejo de almacenes, con
una capacidad total de 22,000 toneladas, el objetivo de la empresa es enfriar
productos cárnicos, pescado y aves de una forma ecológica. Trio Invest quería
cinco almacenes frigoríficos con una temperatura de -24°C, y cinco cámaras más
serían enfriadas a 0°C.
El fabricante de sistemas de refrigeración Johnson Controls instaló un sistema
de refrigeración diseñado para cumplir con estos requisitos usando 2,9 toneladas
de amoniaco para el nivel de alta temperatura y 8,8 toneladas de dióxido de
carbono para el nivel de baja temperatura. La temperatura de evaporación del
refrigerante, el dióxido de carbono, es de -32°C. El sistema, que ofrece
un suministro de refrigeración de 2.500 kW y supone cinco compresores de
pistones de dióxido de carbono y cuatro compresores de tornillo de amoniaco, empezó
a funcionar en 2007.
Almacenar fruta
con temperaturas controladas
El técnico de almacenamiento
frigorífico H. M. de Jong contrató el fabricante de sistemas de refrigeración
GTI Koudetechniek para construir un sistema de refrigeración potente y
económico para su almacén frigorífico en la pequeña ciudad holandesa de Ridderkerk.
El negocio familiar necesitaba especialmente una solución para almacenar pomos
y bayas, para mantener un espacio total de almacencamiento de cerca de 100.000 m3 con una
altura de hasta 20 metros
con temperaturas de entre -3 y +13°C.
GTI Koudetechniek instaló un sistema de cascada, con una capacidad de 1,4 toneladas
de amoniaco y 11 toneladas de dióxido de carbono. El sistema suministra una
capacidad de refrigeración de 1.600 kW desde su puesta en marcha en 2007. Utiliza
el dióxido de carbono como refrigerante de evaporación, con una temperatura de
evaporación de -8°C.
Puesto que la temperatura en cada cámara jamás debería variar en más de 1°C, una combinación de
válvulas de expansión electrónicas y un sistema de distribución de aire
cuidadosamente diseñado asegura que el aire enfriado es distribuido con más de 100
enfriadores de aire. Cuando este sistema estaba siendo desarrollado, los
caudales de aire fueron inicialmente simulados en un modelo informatizado. El
modelo fue entonces usado para lograr una baja velocidad de circulación de aire.
Los principales componentes del circuito de amoniaco incluyen dos compresores
de tornillo, tres condensadores enfriados por aire y un condensador evaporativo.
Más aún, GTI Koudetechniek usó dos condensadores de descongelación de dióxido
de carbono y dos evaporadores o condensadores de cascada para el sistema. Además
del alto nivel de eficiencia energética del refrigerante natural utilizado, las
piezas como el economizador y el conversor de frecuencia contribuyen al bajo
consumo de energía del sistema. El técnico también puede ahorrar dinero
descongelando piezas heladas usando dióxido de carbono caliente, lo que elimina
la necesidad de un sistema de descongelación convencional.
Un sistema para
la distribución eficiente de aire frío
El proveedor de
logística de alimentos refrigerados y ultracongelados Frigosuisse usa un
sistema de amoniaco bombeado en uno de sus almacenes de ultracongelación en la
pequeña ciudad suiza de Möhlin. La empresa expandió los tres almacenes
existentes añadiendo otro para aumentar el espacio de almacenamiento en 65.000 m3. Entonces, fue
necesario enfriar el nuevo edificio a los -28°C en el almacén de ultracongelación y a los
-10°C en
la planta contigua de empaquetado automático. La oficina de ingenieros SSP Kälteplaner
diseñó un sistema de amoniaco bombeado con modo Eco, que fue construido por el
fabricante de sistemas de refrigeración Johnson Controls (anteriormente York
International). El sistema, que empezó a funcionar en junio de 2007, tiene una
capacidad de refrigeración de 540 kW y una capacidad de 2,1 toneladas de
amoniaco. El refrigerante es usado para evaporación directa y es recirculado repetidas
veces, con una temperatura de evaporación de -40°C. Los principales
componentes usados por el sistema son los compresores de tornillo, los
condensadores evaporativos, separadores, economizadores y también bombas de
amoniaco y enfriadores de aire. Los enfriadores distribuyen el aire frío
verticalmente en la cámara, formando un depósito frío.
En el pueblo suizo
de Neuendorf, Migros Verteilbetrieb AG, una empresa cuya actividad principal es
la logística de ultracongelación para los alimentos, también buscaba una
solución para el problema de cómo distribuir la temperatura en su almacén de
ultracongelación. Con una capacidad de almacenamiento de 167.000 m3 este complejo
de almacenamiento es el mayor almacén frigorífico de ultracongelación en Suiza.
La tarea era asegurar una temperatura constante de -28°C en todo el interior, que
tiene espacio para más de 25.800 paletas hasta una altura de 29 metros. Para lograrlo,
el fabricante de sistemas de refrigeración Johnson Controls (anteriormente York
International) instaló un sistema de refrigeración bifásico por amoniaco con
una capacidad de refrigeración de 1.074 kW. Un sistema de aire descendente
distribuye el aire frío y asegura que la temperatura sólo puede oscilar en
hasta un 1,9°C. Las ventajas de este sistema son una disminución de cerca de 85
por ciento en la cantidad de energía necesaria para el ventilador, lo que redujo
la cantidad de enfriamiento necesaria en cerca de un seis por ciento. Esto
resultó en una reducción de un siete por ciento en la energía total usada por
el sistema, y los costes de inversión han sido reducidos en un 25 por ciento. Desde
mediados de los años 1990, Johnson Controls instaló otros sistemas similares en
15 almacenes de ultracongelación. El almacén en Neuendorf es de lejos el mayor
hasta hoy equipado con un sistema de aire descendente.
El cambio a los
refrigerantes naturales vale la pena
Los refrigerantes
naturales han sido tradicionalmente usados en Europa para procesar y almacenar
los alimentos. Por ejemplo, el amoniaco es usado un 90 por ciento de las veces
en países como el RU, Dinamarca y Austria. Con el amoniaco y el dióxido de
carbono podemos ahorrar hasta un 30 por ciento de energía, dice Thomas Spänich,
de eurammon. Puesto que la época de los HCFC en Europa termina en 2015, los
refrigerantes naturales como el amoniaco y el dióxido de carbono son
alternativas excelentes. Los técnicos de los almacenes frigoríficos que todavía
no usan estos refrigerantes comprobaran que el cambio vale la pena."
Anexo
Amoniaco
(NH3)
El amoniaco ha
sido usado com éxito como refrigerante en las plantas de refrigeración
industrial durante más de 130 años. Es un gas incoloro que licúa bajo presión y
tiene un olor acre. El amoniaco no tiene un potencial de destrucción de la capa
de ozono (ODP = 0) ni un potencial de calentamiento global directo (GWP = 0). Gracias
a su alta eficiencia energética, su contribución al potencial de calentamiento
global indirecto también es baja. El amoniaco es inflamable y es tóxico para la
piel y las membranas mucosas. Sin embargo, su energía de ignición es 50 veces
más alta que la del gas natural y el amoniaco no quemará sin una llama de apoyo.
Debido a la gran afinidad del amoniaco por la humedad atmosférica está
clasificado como poco inflamable. El amoniaco es tóxico, pero tiene un olor
acre característico que avisa con concentraciones posibles de amoniaco abajo de
3 mg/m³ en el aire. Esto significa que el amoniaco es evidente en niveles muy
abajo de los que ponen en peligro la salud. Además el amoniaco es más ligero
que el aire, con lo que sobe rápidamente.
Dióxido
de Carbono (CO2)
El dióxido de
carbono tiene una larga história en la refrigeración, desde mediados del siglo 19.
Es un gas incoloro que licúa bajo presión, con un olor y un sabor ligeramente
agrio. El dióxido de carbono no tiene un potencial de agotamiento de la capa de
ozono (ODP = 0) y casi no tiene potencial de calentamiento global directo (GWP
= 1) cuando usado como refrigerante en circuitos cerrados. No es inflamable, es
quimicamente inerte y más pesado que el aire. El dióxido de carbono es
narcótico y peligroso para la salud humana en concentraciones moderadamente
altas. Puesto que el dióxido de carbono tiene una temperatura crítica más baja
que los otros refrigerantes, los estudios recientes se han enfocado particularmente
a la optimización del diseño de sistema, y cada vez más plantas de
refrigeración eficaces están siendo desarrolladas para eliminar este hueco. El
dióxido de carbono está disponible en abundancia y no es necesario reciclar o
eliminar residuos.
Potencial de Agotamiento de la Capa de Ozono y de
Calentamiento Global de los Refrigerantes
| Potencial
de Agotamiento de la Capa
de Ozono (PAO) | Potencial
de Calentamiento Global (PCG) | | Amoniaco
(NH3) | 0 | 0 | | Dióxido de carbono (CO2) | 0 | 1 | | Hidrocarburos (Propano C3H8,
Butano C4H10) | 0 | 3 | | Agua (H2O) | 0 | 0 | | Clorofluoro-hidrocarburos
(CFCs) | 1 | 468010720 | | Clorofluoro-hidrocarburos parcialmente halogenados
(HCFCs) | 0.020.06 | 7612100 | | Per-fluorocarburos
(PFCs) | 0 | 582012010 | |
Hidrocarburos fluorinados parcialmente halogenados (HFCs) |
0 |
12214310 | |
Potencial de Agotamiento de la Capa de Ozono (PAO)
La capa de
ozono es destruída debido a la acción catalitica del cloro y del bromo en
compuestos, lo que reduce el ozono a oxígeno cuando expuesto a la luz UV a
bajas temperaturas. El Potencial de Agotamiento de la Capa de Ozono (PAO) de un
compuesto es equivalente a R11 (PAO de R11 = 1).
Potencial de Calentamiento Global (PCG)
El efecto de invernadero resulta de la capacidad de los
materiales en la atmósfera de reflejar el calor emitido por la Tierra de vuelta a la Tierra. El Potencial
de Calentamiento Global directo (PCG) de un compuesto es equivalente a CO2 (PCG de una molécula de CO2 = 1). |
Fuente: Eurammon |