
El 21 de septiembre de 2007,
las 191 Partes interesadas del Protocolo de Montreal firmaron un acuerdo
histórico en Montreal sobre una enmienda para acelerar la retirada de las
sustancias peligrosas para la capa de ozono (SAOs), incluyendo los hidroclorofluorocarburos (HCFCs) usados en la
industria HVAC. Esta enmienda demuestra el consenso continuado y la mayor
vigilancia de las Partes interesadas en la eliminación de las SAOs, sin
excepción, para restaurar la capa de ozono. Puesto que las SAOs también son
potentes gases de efecto invernadero, la enmienda ofrece una doble ventaja, que
resultará en el ahorro de mil millones de toneladas del equivalente a emisiones
de gas CO2 de efecto invernadero.
El programa de retirada anterior ya había empezado a reducir la producción y
consumo de refrigerantes HCFC en los países desarrollados, con lo que hubo
pocos cambios. Sin embargo, la enmienda adoptada en septiembre representa una
aceleración significativa en las reducciones para los países en desarrollo. También
presagia más reducciones exigiendo revisiones en 2015 (países desarrollados) y 2025 (países en desarrollo). Estas revisiones
serán usadas para determinar si la producción de cantidades de servicio serán
necesarias más allá de la retirada de los equipos nuevos. Esto levanta la
posibilidad de que la producción de HCFC-123 pueda terminar en 2020 en los
países desarrollados, y que la producción de HCFC pueda terminar en 2030 para
los países en desarrollo diez años adelante del actual programa de retirada.
Programa de retirada
revisado
Las figuras 1 y 2 comparan
el programa de retirada anterior y posterior a la enmienda de los refrigerantes
HCFC para los países desarrollados y en desarrollo.
Para los países desarrollados, el consumo y producción de HCFC ya fue congelado
en los niveles de 1996 y la primera etapa de reducción a los 65% de este nivel
tuvo lugar en 2004. El primer cambio en el programa de retirada ocurre en 2010 cuando
el consumo será limitado a los 25% de los niveles de 1996 contra los 35%. Esto coincide con la
retirada del HCFC-22 en equipos nuevos en 2010.
El segundo cambio tendrá
lugar en 2015, cuando las Partes han acordado una revisión programada de la
necesidad de continuar produciendo y/o exportando todos los refrigerantes HCFC después
de 2020 para la revisión. A partir de 2020, todos los refrigerantes HCFC serán
retirados de equipos nuevos en los países desarrollados.
Para los países en desarrollo los cambios son significativamente mayores. Bajo
el anterior programa de retirada, el consumo y la producción de refrigerantes HCFC
sería congelado en 2016, y no ocurrirían reducciones escalonadas hasta su
retirada completa en 2040. El nuevo programa de retirada requiere que el
consumo y la producción sean congeladas a los niveles de 2013, con reducciones escalonadas
en 2015 (10%), 2020 (35%), 2025 (67,5%) y 2030 (97,5% dejando 2,5% para
revisiones entre 2030 y 2040).
Aquí, también, las Partes han acordado una revisión programada en 2025 de la
necesidad de más producción y/o exportación de todos los refrigerantes HCFC
para revisión. A partir de 2030, todos los refrigerantes HCFC serán retirados de
los equipos nuevos en los países en desarrollo.
Resultados posibles de
las revisiones programadas
Las revisiones programadas exigidas
por el programa de retirada enmendado serán usadas para determinar si la
producción de cantidades de servicio será necesaria más allá de la retirada de
los HCFCs en equipos nuevos en 2020 (países desarrollados) y 2030 (países en
desarrollo).
Existen
dos resultados posibles para estas revisiones:
1) No hay ningún cambio y
los programs de retirada presentados en las Figuras 1 y 2 se mantendrán.
2) La producción del
servicio de cola es eliminada. En este caso, todos los HCFCs serán totalmente
retirados en 2020 en los países desarrollados y en 2030 en los países en
desarrollo diez años adelante del actual programa de retirada. A partir de
entonces, todos los refrigerantes HCFC necesarios deberán ser obtenidos en stocks
recuperados.
¿Porqué la retirada
acelerada?
Varios factores
contribuyeron a la decisión unánime de acelerar la retirada de los
refrigerantes HCFC. El 22 de febrero de 2007, el Programa Medioambiental de
Naciones Unidas (UNEP) publicó un Informe de Síntesis de las evaluaciones de 2006
del Protocolo de Montreal por el Panel de Evaluación Científica, el Panel de
Evaluación de los Efectos Medioambientales y el Panel de Evaluación Tecnológica
y Económica.(1) Según el informe, los cálculos actualizados de la
evaluación de 2006 del Protocolo de Montreal mostraron que, con el cumplimiento
continuado del programa de retirada anterior a la enmienda, el ozono sobre el Antártico
volvería a los niveles anteriores a 1980 (un punto de referencia comúnmente
usado para la recuperación de la capa de ozono) en 2060-2075. Esto representa
un retraso de 10 a
25 años contra la previsión de la evaluación de 2002.
El aumento del uso de refrigerantes HCFC particularmente en los países en
desarrollo, que representan a 146 de las 191 Partes del Protocolo de Montreal
han amenazado con más retrasos en la recuperación del ozono. Los expertos
estiman que el uso de los refrigerantes HCFC podrá ser el doble en 2015 bajo el
anterior programa de retirada.
Finalmente, hay cada vez más pruebas de que, puesto que las SAOs son también
potentes gases de efecto invernadero, su retirada beneficia la recuperación de
la capa de ozono y el cambio climático/calentamiento global. El 20 de marzo de
2007, la Academia Nacional
de las Ciencias (NAS) publicó un informe titulado La
Importancia del
Protocolo de Montreal en la
Protección del Clima.(2) El informe,
cuyos autores son representantes de la Agencia de Evaluación Medioambiental de los
Países Bajos, la Agencia Medioambiental
Estadounidense (EPA), la Administración
Estadounidense de los Océanos y de la Atmósfera y Dupont
Fluoroproducts, cuantifica el impacto de la retirada de las SAOs en el cambio
climático/calentamiento global. La protección del clima ya lograda solamente
por el Protocolo de Montreal es mucho mayor que la meta de reducción del primer
período de compromiso del Protocolo de Kyoto, según el informe
La aceleración de la retirada de los HCFCs fue una de las opciones recomendadas
por el Informe de Síntesis de UNEP como la de mayor potencial de retorno más
breve a los niveles de ozono anteriores a 1980. El informe señala además que
están disponibles sustitutos técnicamente y económicamente viables para casi
todas las aplicaciones SAO, incluyendo las que usan HCFCs.
Retirados los HCFCs sin
excepciones para las aplicaciones HVAC
Frente a la posibilidad de
más retrasos en la recuperación del ozono y de alcanzar más beneficios en el
cambio climático, fueron presentadas seis propuestas más en la Reunión de las Partes de
septiembre de 2007 en Montreal. Entre estas propuestad estaban pedidos de
exenciones y excepciones para el uso crítico del HCFC-123 en la industria HVAC.
La enmienda final es una combinación de estas distintas propuestas y representa
un compromiso de reducción del uso de los refrigerantes HCFC y de la aceleración
de su retirada. Ninguna de las exenciones o excepciones del uso crítico del
HCFC- 123 están incluidas en la enmienda final.
Conclusión
La decisión unánime de las 191
Partes del Protocolo de Montreal para acelerar la retirada de los refrigerantes
HCFC demuestra que la recuperación del ozono y el cambio climático son
reconocidos mundialmente como preocupaciones medioambientales que exigen una
acción inmediata. También reconoce que existen alternativas equivalentes
técnicamente y viables económicamente disponibles para todos los equipos HVAC que
usan los refrigerantes HCFC. Mientras la mayoría de los cambios fueron
diseñados para accelerar de forma significativa las reducciones del uso de HCFCs
en los países en desarrollo, el nuevo programa de retirada presagia más
reducciones al exigir revisiones programadas de la necesidad de cantidades de
servicios en 2015 (países desarrollados) y 2025 (países en desarrollo). Si la
producción de cantidades de servicio termina debido a estas revisiones
programadas, todos los refrigerantes HCFC necesarios para el servicio tendrán
que ser obtenidos en stocks recuperados.
(1) Presentación
de la síntesis del informe de las evaluaciones de 2006 del Panel de Evaluación
Científica, del Panel de Evaluación de los Efectos Medioambientales y del Panel
de Evaluación Tecnológica y Económica. El Programa Medioambiental de Naciones
Unidas, UNEP/OzL.Pro.WG.1/27/1, 22 de febrero de 2007.
(2) La
importancia del Protocolo de Montreal en la protección del clima, Guus J. M.
Velders, Stephen O. Andersen, John S. Daniel, David W. Fahey, y Mack McFarland,
Actas de la Academia Nacional
de las Ciencias, 20 de marzo de 2007.
Fuente: McQuay