El debate sobre el
transporte en el futuro, y la forma como vamos a suministrar energía a nuestros
coches, parece ser ubicuo hoy día. En estos debates, las pilas de combustible y
el hidrógeno tienen un impacto importante. El Hydrogen 7 de BMW prueba que
incluso con la tecnología y gestión de motor actual, es posible alimentar un
coche con un motor comercial e hidrógeno. BMW usó su coche de 12 cilindros de la Serie 7 como base para su
nuevo coche a hidrógeno.
En este proyecto, SWEP participó activamente en el diseño del futuro del
transporte automóvil. El CBE B5 de la
empresa es una parte integral de la nueva gestión del motor.
Hidrógeno
líquido
El principal reto en la
solución de hidrógeno de BMW fue el almacenamiento y transporte del hidrógeno, puesto
que su capacidad específica es más baja que la de la gasolina existente. Björn
Felgenhauer, Director de Ventas Técnicas de SWEP en Alemania, dice que hay dos
enfoques actuales y distintos: gas de alta presión (700 bar) o hidrógeno
líquido. BMW decidió usar el hidrógeno líquido (-253°C), que es mantenido en
un depósito en vacío. Para poder usar el hidrógeno líquido, tiene que ser
evaporado y calentado hasta temperaturas encima del punto de congelación para
impedir la avería de las vávulas y de los sensores. Para lograrlo, nuestro
intercambiador de calor tiene una función importante en la gestión del motor y
es un factor clave para el éxito del proyecto, dice Felgenhauer. La demanda de
seguridad también es muy alta. Puesto
que este coche a hidrógeno es tan reciente en el sector automóvil, fueron
necesarias muchas certificaciones, como la aprobación de los materiales usados
a la temperatura muy baja de -253°C.
Además, también fue necesario verificar si nuestro material era adecuado para
el hidrógeno.
Finalmente, BMW decidió
usar el modelo B5 de SWEP. También fue aprobado para el sector automóvil en la
base de datos de IMDS (Sistema Internacional de de Datos de Materiales), para
que el CBE pueda ser usado en el mundo entero por los fabricantes de coches. Los
requisitos específicos de la industria automóvil para cada componente usado
exigían que BMW buscara colaboradores con competencias destacadas, explica Felgenhauer.
Un colaborador de BMW también debe ser capaz de fabricar productos de alta
calidad a una escala industrial necesaria para los estándares de serie
automóviles. Puesto que el intercambiador de calor es el que conecta el sistema
de agua y el hidrógeno, tenía que ser un 100% fiable.
Problemas de temperatura
El principal desafío de este
proyecto era lidiar con el enfoque a la temperatura. La diferencia de
temperatura entre el ciclo de calefacción y el sector del hidrógeno provoca una
enorme presión y tensión en las placas. Aparte de la tensión térmica, la
vibración también hizo que fuera casi imposible que un intercambiador de calor
de placas durara una vida entera sobre la carretera. Después de simulaciones de
dinámica de fluidos y estudios FEM (finite element method análisis de
elementos finitos) intensivos de nuestro intercambiador de calor, hemos
encontrado una solución, dice Felgenhauer. Sólo con pequeños cambios en la
distribución y en el escape, las extremadas diferencias de temperatura podían
ser manejadas, con lo que el nuevo coche de BMW puede usar el intercambiador de
calor de SWEP.
Hydrogen 7 de BMW
El Hydrogen 7 de BMW es una
serie limitada y para empezar será conducido por usuarios seleccionados. El
Hydrogen 7 se basa en el modelo de la
Serie 7 de BMW y está equipado con un motor de combustión
interna que puede funcionar a hidrógeno o a gasolina. Con el Hydrogen 7 de BMW,
el BMW Group está creando una marca para la movilidad sostenible. Según BMW, este
coche tendrá una función pionera en la promoción de las tecnologías de
hidrógeno. La tecnología de hidrógeno reduce drásticamente las emisiones
generadas por el transporte personal y, en particular, minimiza la emisión de CO2.
Cuando funciona en el modo de hidrógeno, el Hydrogen 7 de BMW solamente emite
vapor de agua. Con todo el confort y servicios de una Serie 7 de BMW sin
hidrógeno, el Hydrogen 7 de BMW es alimentado por un motor de doce- cilindros
de 191 kW que accelera de los 0
a los 100
km/h en 9,5 segundos. La velocidad máxima es limitada electrónicamente
a los 230 km/h.
La solución B5 de SWEP
para BMW
SWEP empezó con una
solución B5 en bucle en la que el hidrógeno líquido es evaporado en la primera
etapa y sobrecalentado en el segundo conjunto de placas. El calor necesario es
recuperado del ciclo de enfriamiento del motor. La separación del evaporador y
del sobrecalentador fue la solución para el problema, porque el aumento de
volumen del estado líquido al gaseoso no permite que sea alcanzada la capacidad
necesaria en un intercambiador de calor normal, teniendo en cuenta las
restricciones de espacio y de peso para el uso automóvil, dice Björn
Felgenhauer, el Director de Ventas Técnicas de SWEP. Usando el concepto del
bucle, fuimos capaces de satisfacer los requisitos con tan sólo 26 placas (1,9 kg) para alimentar un
motor de 200 kW.
Sistema Internacional de
Datos de Materiales
El IMDS es el sistema de
datos de materiales de la industria automóvil. Fue un desarrollo conjunto desde
el inicio entre Audi, BMW, DaimlerChrysler, Ford, Opel, Porsche, VW y Volvo. Otros
fabricantes se han juntado también a la comunidad y han empezado las negociaciones
con los otros respecto a su participación en IMDS. En el IMDS, todos los
materiales usados para la producción de coches son archivados y mantenidos. Así,
es posible cumplir con las obligaciones exigidas a los fabricantes de coches, y
luego a sus proveedores, por las normativas, leyes y regulaciones nacionales e
internacionales.
Fuente: SWEP