Coiltech AB, una empresa sueca asociada a ECO de Luvata
especializada en la producción de unidades de ventilación e intercambiadores de
calor especiales para aplicaciones industriales de grandes dimensiones, ofrece
ahora COOL, su famoso enfriador de líquido modular, integrado con un filtro
adiabático para aplicaciones comerciales e industriales en ambientes con
temperaturas externas medias a altas, que tienen tendencia a aproximarse o
incluso a sobrepasar la temperatura del líquido de proceso.
Ya reconocida como la solución preferida a las complejas torres de
enfriamiento, el sistema de filtro adiabático tiene varias ventajas comparando
con otros sistemas, como el uso del agua nebulizada. De hecho, los
filtros, al evitar el contacto de las aletas y tubos del intercambiador con el
agua, eliminan el riesgo de corrosión de las aletas y tubos; además, previenen
contra la formación de incrustaciones y, consecuentemente, permiten ahorrar en
los costosos sistemas de purificación y desmineralización. Un aspecto que
debe ser destacado, especialmente en lo que concerne a los acondicionadores de
aire, es la ausencia de agua estagnada, una de las principales causas de la formación
de Legionella. El sistema de filtro, de hecho, permite la recirculación del
agua a través de una tubería especial, y también su completa reutilización y
sustitución. Incluso en ambientes ventosos, el agua de enfriamiento, que es
descargada y fluye por el filtro, no se dispersa, al contrario de lo que pasa
en los sistemas de pulverización, guarantizando la máxima durabilidad del
sistema.
La operación de la máquina es gestionada por una unidad de control
electrónica con conversor de frecuencia que regula la velocidad del motor del
ventilador, la bomba y la válvula del agua. Cuando la temperatura exterior
disminuye, un sensor bloquea automáticamente el sistema adiabático, optimizando
el consumo de energía. ECO ya aplicó la misma tecnología en su VCE-W, alcanzando
resultados excelentes. En conclusión, la aplicación de filtros
adiabáticos, gracias al enfriamiento del aire con el agua durante la entrada, permite
una reducción significativa de la superficie del intercambiador de calor, ahorrando
por consiguiente en las materias primas y en el consumo energético, además de
permitir la reducción del número de motores del ventilador, revela la nota de
prensa de la empresa.