Por N. Ng y L. So, Insituto
de Física A28, Universidad de Sydney, NSW 2006, Australia

Resumen
El Acristalamiento de Vacío
es una nueva generación de ventana con aislamiento térmico. El diseño del
acristalamiento de vacío se basa en el principio de operación de la botella
aislante y es similar a una unidad de doble vidrio con un volumen evacuado. El
acristalamiento de vacío consta de dos hojas de vidrio cerradas herméticamente
en los bordes. Las hojas de vidrio están separadas por un espacio vaciado muy
estrecho y pequeños materiales de soporte. Son logrados altos niveles de
aislamiento térmico evacuando el espacio a una presión muy baja. Esta presión
baja reduce bastante la conducción y convección de gas dentro del espacio. Luego,
la transferencia de calor a través del acristalamiento de vacío es
significativamente más baja comparando con una unidad de doble vidriado con gas
inerte. En el desarrollo del acristalamiento de vacío, fueron estudiados varios
diseños y técnicas para producir un acristalamiento de vacío con grandes
propiedades de aislamiento. Han sido desarrolladas distintas técnicas de
control de calidad para monitorizar el rendimiento del acristalamiento de vacío
respecto a la conductividad térmica y presión interna.
Introducción
En los edificios, las
ventanas son relativamente menos aislantes que las otras estructuras del
edificio como las paredes. Luego, su contributo para el consumo de energía es importante.
El aislamiento de las ventanas es uno de los factores cruciales en el diseño de
edificios eficientes energéticamente.
El rendimiento aislante de
una ventana puede ser mejorado usando doble o múltiple vidriado, que consta de
dos o más hojas de vidrio separadas por espacios llenos de aire. El transporte
del calor entre las hojas de vidrio es afectado por la radiación entre las
superficies del vidrio, y la conducción y convección en el espacio. La
conducción puede ser reducida llenando las cavidades con gases inertes como el argón,
o aumentando la separación de las hojas de vidrio. Sin embargo, aumentar el
espacio, que tiene cerca de 10
mm de ancho para un doble vidriado convencional, también
aumenta la convección. Si no hay moléculas de gas, la conducción y la
convección pueden ser eliminadas. Luego, es posible alcanzar altos niveles de
aislamiento en un doble vidriado a través de la evacuación del gas del espacio
entre las dos hojas de vidrio. Esto lleva al concepto de acristalamiento de
vacío. Existen ventajas obvias en el desarrollo del acristalamiento de vacío. Se
logran altos niveles de aislamiento combinando revestimientos de baja emisión y
el vacío. Puesto que la propiedad aislante de un espacio evacuado es
independiente de la anchura de su espacio, el buen aislamiento deberá ser
posible en una estructura con un espacio de vacío muy estrecho. Consecuentemente,
el grosor de un acristalamiento de vacío podrá ser reducido a casi el mismo de
dos hojas de vidrio. La Tabla
1 muestra la conductividad térmica típica de distintos modelos de ventanas. Muestra
que la conductividad del acristalamiento de vacío es cerca de 7 veces menor que
la de una única hoja de vidrio. El rendimiento de un triple vidriado con un
grosor de 15 mm
es casi el mismo del acristalamiento de vacío. Sin embargo, el grosor del
acristalamiento de vacío es de solamente 6 mm, lo que hace que este dispositivo sea un
candidato ideal para el mercado de la modernización.
Los científicos, ingenieros
y desarrolladores han intentado diseñar durante muchos años una ventana que
pudiera sacar provecho de las ventajas del alto valor de aislamiento de un
sistema de vacío y del pequeño grosor del acristalamiento de vacío. Sin embargo,
se enfrentaron a varios retos y problemas en la construcción del dispositivo.
Desarrollo del
acristalamiento de vacío
Puesto que el
acristalamiento de vacío exige un espacio evacuado entre las hojas de vidrio, es
esencial tener un cierre hermético contra fugas en los bordes de ambas hojas de
vidrio. La alta permeabilidad de todos los polímeros y plásticos hace que sean
inadecuados para este objetivo. En segundo lugar, para reducir el calor
radiactivo, a fin de reducir el fujo de calor radiactivo entre las hojas de
vidrio, es necesario desarrollar revestimientos de baja emisividad que sean
compatibles con el vacío y resitentes a
procesos de desgasificación de altas temperaturas. En tercer lugar, la presión
interna del dispositivo debe ser suficientemente baja (< 10-3 Torr) para que
la conducción del gas sea poco significativa. También es importante desarrollar
materiales de apoyo que puedan impedir el toque de las hojas de vidrio bajo la
influencia de la presión atmosférica.
En 1989, el grupo de
acristalamiento de vacío de la
Universidad de Sydney [1] presentó su primer informe sobre la
producción de éxito de un acristalamiento de vacío. Consiste en dos hojas
planas de vidrio cerradas herméticamente en conjunto en los bordes y separadas
por un espacio estrecho. Debido a la presión atmosférica, las hojas de vidrio
se mantienen separadas por pequeños materiales de soporte. La Figura 1 muestra el
diagrama esquemático de una muestra de acristalamiento de vacío. El
acristalamiento está compuesto de dos hojas de vidrio sódico-cálcico,
tipicamente con 3 - 4 mm
de grosor. El cierre del borde en la periferia del acristalamiento está hecho
de vidrio de soldadura [2]. La muestra es bombeada a través de un pequeño tubo
de aspiración. Debido al estrecho hueco (~0.2 mm) entre las hojas de vidrio y a
la pequeña dimensión del tubo de aspiración, parece que el bombeo podría llevar
demasiado tiempo en lo que concerne la producción comercial. Sin embargo, nuestros
resultados indicaron que el tiempo necesario para evacuar el acristalamiento de
vacío es determinado por la desgasificación de las superficies del vidrio, más
que por consideraciones de evacuación [3]. Después del proceso de
desgasificación de alta temperatura y de bombeo, la muestra es cerrada herméticamente
fundiendo la parte final del tubo de evacuación.
Control de calidad del
acristalamiento de vacío
El éxito del
acristalamiento de vacío depiende de su rendimiento de aislamiento y de la
estabilidad del vacío. Fue realizada una amplia investigación relacionada con
estos aspectos. El rendimiento del
acristalamiento de vacío es afectado por la conductividad del dispositivo, que
es controlado por conducción de columna, radiación y conductividad del gas. Su
estabilidad de vacío podría ser afectada por fugas en el cierre hermético o el
tubo de evacuación, o por la emisión de gases de la superficie interna del
vidrio. La desgasificación también podría ser aumentada exponiendo el
acristalamiento a altas temperaturas.
Cuando el acristalamiento
de vacío está hecho, es importante determinar si existe vacío en el interior
del acristalamiento. Además, es esencial demostrar que la presión interna de un
acristlamiento de vacío se mantiene bajo (<10-3 Torr) durante un largo
periodo de tiempo. Luego, las técnicas fueron desarrolladas para evaluar el
rendimiento del acristalamiento de vacío y su estabilidad.
Los aparatos de placa
térmica de seguridad han sido desarrollados para medir el flujo de calor local
a través del acristalamiento de vacío [4]. Suministra mediciones locales muy
precisas del flujo térmico a través del acristalamiento de vacío. Este
dispositivo ha sido usado para validar modelos teóricos para los distintos
procesos de flujo térmico a través del acristalamiento debido a la radiación,
conducción de gas y conducción térmica a través de las columnas. El aparato de
placa térmica de reserva también ha probado ser útil para demostrar que el vacío
interno en el acristalamiento es estable durante largos periodos de tiempo.
Fue desarrollado un método
de medición de la conductividad del acristalamiento de vacío cuando la muestra
está sometida a altas temperaturas técnica transitoria [5]. El método es muy
rápido, fácil de aplicar y presenta resultados altamente reproducibles. Este
método ha probado ser útil en el estudio de los procesos de desgasificación en
el acristalamiento de vacío, y puede ser ampliamente utilizado como herramienta
de garantía de calidad durante el proceso de fabricación de estos dispositivos.
La estabilidad del acristalamiento de vacío fue estudiada en dos áreas: térmica
y óptica. La estabilidad térmica del dispositivo fue estudiada usando
experimentos de envejecimiento acelerado en los que las muestras fueron
sometidas a altas temperaturas. Los resultados indicaron que la desgasificación
del acristalamiento de vacío a altas temperaturas implica la fusión de
moléculas de agua dentro del vidrio, y la adsorpción / desorpción de las
moléculas de gas en las superficies internas del vidrio [6]. Puesto que la
principal aplicación del acristalamiento de vacío es en las ventanas, hemos
estudiado la desgasificiación del dispositivo cuando está expuesto a la luz del
sol. Los experimentos de envejecimiento óptico fueron realizados para estudiar
el cambio en la presión de la muestra cuando fue almacenada en el exterior.
El estudio demostró que los
procesos de desgasificación óptica son distintos de la desgasificación térmica
y las moléculas de gas emitidas no son agua, sino dióxido de carbono.
Conclusión
Las muestras del
acristalamiento de vacío con baja presión interna han sido desarrolladas com
éxito por el grupo de investigación en la Universidad de Sydney.
Ellos
demostraron una conducción gaseosa poco significativa. El grosor del acristalamiento de vacío es casi tan
grueso como dos pedazos de vidrio debido a los 0,2 mm de hueco evacuado. El
control de calidad del acristalamiento de vacío fue realizado regularmente
usando un aparato de placa térmica de reserva y la técnica transitoria. Cuando
las muestras son hechas a través de un proceso de alta temperatura, no hay
cambios en la presión del acristalamiento de vacío durante hasta una década.
Referencias
[1] S. J. Robinson and R. E. Collins, ISES Solar
World Congress, International Solar Energy
Society, Kobe,
Japan (1989).
[2] F. Rosebury, Handbook of Electron Tube and
Vacuum Techniques, Addison-Wesley, Reading,
MA (1965).
[3] N. Ng and R. E. Collins, Evacuation and
outgassing of vacuum glazing, J. of Vacuum
Science and Technology A, 18, 2549 (2000)
[4] C.J. Dey, T.M. Simko, R.E. Collins and Q-C.
Zhang. Rev. Sci. Instr. 69, 2939 (1998).
[5] G.M. Turner and R.E. Collins. Int. J. Heat Mass
Transfer 40, 1437 (1997).
[6] M. Lenzen and R. E. Collins, J. Vac. Sci.
Technol. A 17, 1002 (1999).
Fuente: Glass Performance Days 2007